Yo NO creo en el Feng Shui

A lo largo de mi vida profesional he escuchado argumentos que buscan desmerecer la práctica del Feng Shui. Esto se debe por la difusión indiscriminada de falsa información sobre el Feng Shui de la secta conocida como sombreros negros, que se basó en una herramienta del verdadero Feng Shui, el Pakua del Cielo posterior, pero aplicándolo por igual a todas las casas, lo cual es antiético y erróneo.

El Feng Shui no está reñido con ninguna religión, pues no requiere rituales especiales. He leído en manuales del falso Feng Shui “rituales para activar las viviendas”, que nada tienen que ver con el Feng Shui Clásico. El Feng Shui bien aplicado produce resultados se crea o no se crea en él.

De hecho el Feng Shui considera que la vida se rige por una trilogía: La Suerte del Cielo, la Suerte del Hombre y la Suerte de la Tierra. La suerte del cielo tiene que ver con Dios, el destino con el que nacemos y es incontrolable por el ser humano. La suerte del hombre es nuestra actitud hacia la vida, el trabajo duro y el esfuerzo y la suerte de la tierra es el Feng Shui o como nos afectan para bien o para mal los lugares que habitamos.

Como ves el Feng Shui representa un tercio de los eventos que rigen nuestra vida y es algo que podemos manipular a nuestro favor para ayudarnos a alcanzar más fácilmente las metas. No creo que a Dios le moleste que utilicemos la suerte del hombre y la de la tierra para ser mejores personas.