Feng Shui ¿ciencia o arte?

El Feng Shui aprovecha las fuerzas presentes en la naturaleza para promover la vitalidad, bienestar, armonía así como cambios positivos en la vida de quienes habiten las construcciones armonizadas según esta práctica ancestral. Analiza las formas del paisaje, el entorno, asi como la construcción. Su práctica es un arte que demanda mucha observación y aplicación de la teoría de los cinco elementos, así como los conceptos de balance del yin yang, todos presentes en la metafísica china y el Tao.

En sus inicios, solo los emperadores acudían a los maestros de Feng Shui que se aseguraban de encontrar la mejor ubicación para sus tumbas. La creencia de que la vida de los descendientes será favorecida por la buena disposición de los restos funerarios fue la aplicación con la que empezó el Feng Shui.

Fue mucho después que los maestros de Feng Shui empezaron a aplicar estos principios para disponer de palacios y templos que se beneficien de las mejores energías. El pueblo no llegó a conocer esta práctica sino hasta que fue llevada a occidente y popularizada por autores como Liliam Too.

La adaptación del Feng Shui para nuestro hemisferio resultó en una hipersimplificación de los conceptos, en algunos casos, dejando por completo de ser el Feng Shui que se aplicaba en los palacios de los antiguos emperadores.

Así, cada vez es más dificil encontrar literatura basada en las escuelas clásicas. De este modo, el Feng Shui se popularizó tanto, que algunas personas que han leído varios libros comerciales, empiezan a divulgar versiones cada vez más alejadas de lo tradicional, llamandose a si mismas expertas, desde un desconocimiento profundo de la historia y la base del Feng Shui.

Al ser estas versiones de Feng Shui muy sencillas, incluso le llaman “intuitiva”, se pierde estructura y relación con la esencia plena de las escuelas clásicas. Es un Feng Shui al apuro, apropiado para el ritmo de vida postmoderno que busca prácticas exóticas, ya sea por snobismo o por una espiritualidad de Internet.

El Feng Shui clásico, en cambio, se mantiene fiel a los textos clásicos —de ahí su complejidad y diferencia de otras Escuelas—.

El maestro Joey Yap, principal referente de Feng Shui clásico y Astrología china, declara al respecto:

El verdadero Feng Shui no es y nunca será una idea que está de moda. El Feng Shui es una ciencia metafísica a través de la cual aprendemos a reconocer y a intervenir el Chi o energía cósmica de nuestro ambiente para ayudarnos en los diferentes esfuerzos de nuestra vida.

El Feng Shui por tanto se basa en la filosofía china que entiende la energía como algo sutil, que no es posible medir con instrumentos tangibles, pero que sin embargo, se puede “visualizar” en un mapa de estrellas.

El mapa de estrellas es el resultado de un procedimiento que todo conocedor del Feng Shui clásico aplica, utilizando datos como la fecha de construcción de la vivienda, los grados geográficos del frente y fondo de la vivienda. Así, cada vivienda tiene un mapa de estrellas diferente, hay 201 combinaciones posibles. Si a esto le agregamos los datos de fechas de nacimientos de los ocupantes de la casa, tenemos un diagnóstico que sin duda es único e irrepetible.

El diagnóstico es la armonización, los consejos que el consultor de Feng Shui le provee al cliente: colores, formas y materiales a usar y evitar, así como habitaciones o puertas que deben ser o no utilizadas con frecuencia. Estas sugerencias dependen de la experticia del consultor, su experiencia previa y el seguimiento que lleve con el cliente sobre los resultados esperados.

Un buen Feng Shui depende básicamente de dos factores: un profundo conocimiento de la teoría clásica y destreza a la hora de aplicar las fórmulas.

Maestro: Joey Yap

Se podría decir que generar un mapa de estrellas es una “ciencia”, que recurre a formulas y tablas. La aplicación de las curas es un arte que se desarrolla a lo largo del tiempo, que considera el entorno y la interacción con la energía vital del hombre.

¿El Feng Shui clásico tiene base científica?

Es cierto que la técnica de Feng Shui aún no ha sido probada a través de ningún método científico conocido. Pero, creo que el Feng Shui es una ciencia del futuro porque sus principios básicos tienen que ver con la Física Cuántica y la Relatividad.

Maestro Joseph Yu

Decoracion navideña según el Feng Shui

La tradición occidental adorna las casas y comercios con árboles llenos de luces, pesebres, estrellas entre otros. El brillo, las luces, los colores característicos preocupan a quienes acaban de descubrir el Feng Shui y pretenden adaptarlo a la decoración de esta época. Así surge la pregunta “¿Cómo es una decoración navideña de acuerdo al Feng Shui?”.

La festividad cristiana conocida como Navidad no tiene raíces profundas en la historia china. Para los chinos, las festividades más arraigadas son las de Año Nuevo que se celebra la primera Luna Nueva del año. El Feng Shui es una filosofía china milenaria  y por tanto, ajena a los ritos cristianos.

La aplicación del Feng Shui no se contrapone con las prácticas religiosas de las personas. Si gustas de la decoración navideña y quieres hacerla compatible con un buen Feng Shui, sigue leyendo:

Es importante recordar los orígenes de los diversos adornos que se utilizan para la decoración navideña. Utilizados con intención, y no solo por seguir modas y consumismo, estos adornos y su simbolismo, apoyan la espiritualidad. A continuación te dejo un escueto repaso de los simbolismos detrás de los adornos navideños más comunes, para retornar al significado ritual, evitando adornos sin significado más allá del comercial, dotar del significado que para nuestra alma, simbolice esta fiesta y vivirlo así.

El árbol de Navidad es tomado de las costumbres paganas de colocar un pino, como símbolo de verdor, en las frías noches de invierno. Los árboles eran adornados con lamparillas o velas. El “poner el árbol” se constituye en sí mismo, un ritual del inicio de las festividades, hazlo en compañía de tus hijos e involúcralos.

La corona navideña tiene un significado similar, llevar vida al interior del hogar. La costumbre cristiana añadió cuatro velas a las coronas paganas, que simbolizan las cuatro semanas de Adviento. El encender las velas es otro de los rituales con significado cristiano.

El pesebre cristiano es una costumbre iniciada en el siglo XIII por San Francisco de Asis. La tradición se mantiene hasta nuestros días en los hogares cristianos, sobre todo los católicos, que adornan ciudades enteras recreando el nacimiento de Jesus. El ritual asociado es la colocación de la imagen del niño Dios justo a las 12 de Nochebuena. Costumbre profundamente cristiana.

La figura de Santa Claus, se ha vuelto más que un ícono comercial, su valor reside en la enorme sonrisa que produce en nuestros hijos.  Simboliza la generosidad y el compartir. Puedes crear tu ritual personal, llevando a tu hijo a visitar a algún Santa Claus o —mejor aún— vestirte tú misma e ir juntos a repartir golosinas a los más pequeños y necesitados. Anímalo a crear listas de deseos y propósitos para el nuevo año, para evitar seguir inculcando el consumismo de hacer cartas pidiendo juguetes.

Los renos, hombres de nieve son simbolismo relacionado con el frío nórdico del mes de diciembre, y nada tienen que ver con el clima que se vive en el hemisferio sur. Para retornar a lo ritual, miremos nuestro entorno natural y vivamos en armonía con él, utilizando materiales acordes a nuestro clima y estilo de vida.

Decoración Navideña Feng Shui

El Feng Shui no tiene normativa alguna al respecto de una decoración navideña, por las razones ya expuestas. Para armonizar nuestra decoración navideña con el Feng Shui, se considera al árbol de Navidad como elemento fuego, por su forma triangular y su profusa iluminación. Las coronas o arreglos con ramas, se consideran elemento madera, en especial cuando son naturales. El pesebre se considera elemento tierra, por la gran presencia de casas, grutas, incluso se recrea una ciudad, que está asentada en la tierra. Recordemos que los objetos de plástico influyen muy poco, o casi nada.

Un estudio de Feng Shui muestra las combinaciones de estrellas visitantes y te indica a ciencia cierta y de forma concreta la correcta ubicación de los elementos.

Las mejores ubicaciones para los accesorios navideños según el Feng Shui se calculan donde su elemento asociado no perturbe las estrellas visitantes de ese año. Por ejemplo: no conviene poner el árbol de navidad en un sector donde tengamos presencia de la combinación de estrellas 2-5, que es fatídica y es alimentada por el fuego. En cambio, colocar el árbol en un sector donde haga falta fuego resulta una excelente cura Feng Shui.

 

Cuál es mi rincón del amor

Esta pregunta es una de las que suelen hacerme el 80% de mis clientes. Algunos se sienten decepcionados cuando les digo no hay un rincón del amor. Algunos, que vienen predispuestos pues han leído en infinidad de sitios y libros del falso Feng Shui, ya me indican que al SurOeste han ubicado las fotos de matrimonio y la pareja de patitos para fortalecer su relación. ¡Nada más alejado de la verdad!

En primer lugar, no hay que generalizar, el Feng Shui Clásico es un análisis profundo de las energías de la vivienda en relación con las energías de quienes las habitan. Es falso que al SurOeste de las casas se haya el rincón del amor.

En un estudio serio de Feng Shui se analizan las fechas de nacimiento y la fecha de construcción de la vivienda para comprobar las combinaciones de energías resultantes. Al apoyar la estrella de la Montaña, las vibraciones de amor se verán atraías naturalmente. Como consecuencia, todo el Feng Shui de la casa respalda al amor.

El amor no se esconde en rincones, el amor se esparce, no se arrincona.

Yo NO creo en el Feng Shui

A lo largo de mi vida profesional he escuchado argumentos que buscan desmerecer la práctica del Feng Shui. Esto se debe por la difusión indiscriminada de falsa información sobre el Feng Shui de la secta conocida como sombreros negros, que se basó en una herramienta del verdadero Feng Shui, el Pakua del Cielo posterior, pero aplicándolo por igual a todas las casas, lo cual es antiético y erróneo.

El Feng Shui no está reñido con ninguna religión, pues no requiere rituales especiales. He leído en manuales del falso Feng Shui “rituales para activar las viviendas”, que nada tienen que ver con el Feng Shui Clásico. El Feng Shui bien aplicado produce resultados se crea o no se crea en él.

De hecho el Feng Shui considera que la vida se rige por una trilogía: La Suerte del Cielo, la Suerte del Hombre y la Suerte de la Tierra. La suerte del cielo tiene que ver con Dios, el destino con el que nacemos y es incontrolable por el ser humano. La suerte del hombre es nuestra actitud hacia la vida, el trabajo duro y el esfuerzo y la suerte de la tierra es el Feng Shui o como nos afectan para bien o para mal los lugares que habitamos.

Como ves el Feng Shui representa un tercio de los eventos que rigen nuestra vida y es algo que podemos manipular a nuestro favor para ayudarnos a alcanzar más fácilmente las metas. No creo que a Dios le moleste que utilicemos la suerte del hombre y la de la tierra para ser mejores personas.

Las ocho aspiraciones de la vida

La proliferación de literatura rápida sobre Feng Shui ha llenado de mitos el ideario sobre este milenario arte, ignorando casi totalmente el estudio casi matemático que se hace en un análisis personalizado, y en su lugar presenta “soluciones” fáciles y baratas.. pero que no solucionan nada pues no tienen fundamento alguno.

Hay un mito terriblemente extendido, el de las 8 aspiraciones de la vida y es el que indica que hay que dividir la casa en 9 sectores y atribuirle a cada uno de ellos una de estas aspiraciones. Consideran que el norte es la entrada de las viviendas ¡sin haber siquiera mirado una brújula!

A cada sector se le atribuyen simbolos que ubicados en dicha área, la respaldarían. Por ejemplo, en el “rincón del amor” el fast feng shui recomienda colocar fotos de la pareja, o figurilas en pareja, como patitos, o dos velas encendidas que simbolicen el amor. O en el rincón del dinero, o área de finanzas, aconsejan colocar un bowl con arroz y monedas. En el “area del conocimiento” recomiendan colocar libros —como si los libros por si solos mejoran el intelecto de sus dueños—. Así sucesivamente, en cada área se asocia un elemento decorativo. ¡Completamente errado y sin relación alguna con el Feng Shui Clásico!

Estas “soluciones” basadas en la superstición, funcionan de acuerdo a la fe que tenga la persona que mueve unos cuadros de lugar con la esperanza de que ello le recompense con una buena fama, o mejoras en sus finanzas.

Las 8 aspiraciones de la vida según el fast feng shui, está basado en el sello de Saturno, pero considera a las energías como estáticas cuando no lo son, —las energías se mueven constantemente—.

Es imposible que a un sector de la vivienda se le asigne un rol, y que eso quede estático, sin considerar en ningún momento a la persona que habita el inmueble —es decir, se hace un “análisis” sin pedir fecha de nacimiento a la persona.

Se han mezclado muchas tradiciones chinas que nada tienen que ver con la aplicación científica del Feng Shui, que nada tiene que ver con la fe, es decir, funciona y da resultados independientemente de que se crea o no.

Un estudio formal de Feng Shui le ofrece una visión de las combinaciones energéticas que como estrellas, vuelan y se mueven en torno y alrededor de las habitaciones de la vivienda. Estas energías cambian cada año, alrededor del año nuevo Chino. Los desequilibrios entre estas energías y las vibraciones propias que nosotros como seres humanos desprendemos, encuentran balance aplicando las sugerencias que el experto en Feng Shui recomiende. Dichas sugerencias siempre son en torno a los elementos presentes, colores y materiales a evitar.

Entendiendo el Feng Shui

En cada ambiente en que se desenvuelva el hombre existe un estilo que lo rodea. Si bien es cierto, para todo espacio no se ha contratado un decorador, en todo lugar existe “el sello personal” que le imprime quien que habita dicho sitio. Este puede ser de buen gusto, o simplemente funcional, o puede ser un caos de desorden.

La armonía es algo que todos podemos conseguir por medio de la correcta ubicación de los elementos que conforman el lugar. El Feng Shui trata sobre alcanzar la plenitud de vida a través de beneficiarse con las energías de nuestro entorno.

Sin embargo, la falta de una línea clara y definida sobre el Feng Shui y sus alcances ha dado lugar a que mucha gente se encuentre confundida, por lo “complejo” de sus principios y las numerosas Escuelas que lo practican. Esto es el resultado de la forma de ver la ciencia por parte de una cultura ajena: lo que no entiende lo considera como magia. Por este motivo las prácticas y técnicas del Feng Shui están perdidas entre la superstición y tradiciones chinas.

Últimamente, una versión de Feng Shui simplificada apareció en Occidente. Esto podría ser el resultado directo de una falta de conocimientos de Feng Shui Clásico, además de falta de difusión al alcance de los seguidores del Feng Shui en Occidente. “Feng Shui” es un término que lamentablemente ha sido casi reducido a una “moda”. Para ello, casas editoriales lanzan publicaciones con cantidad de libros que son refritos simplificados de una versión anterior, conociendo esta tendencia como “Fast Feng Shui”. Se basa en la idea de que por la entrada de la casa ingresan energías y tras sobreponer al plano de la casa las “8 aspiraciones de la vida” se consigue lo que se desea. Estas aspiraciones son amor, finanzas, fama, hijos, familia, conocimiento, benefactores, profesión. De esta forma se obtienen áreas que se armonizan para obtener cambios en la vida. El Fast Feng Shui tiene la grave falencia de que, para obtener resultados, se necesita fe, lo cual no es así con el Feng Shui Tradicional o Clásico, pues al contrario del Fast Feng Shui, trata de las energías en nuestro entorno y es particular para cada individuo, y funciona tenga fe o no la persona.

El Feng Shui Clásico es una ciencia metafísica que puede explicarse casi completamente a través de la lógica y sólidos principios. El Feng Shui es conocimiento y su práctica una técnica, que puede ser aprendida por cualquier persona. Las raíces de esta ciencia se adentran en el I Ching (Libro de los Cambios) que es el equivalente a la Biblia para la cultura China.

Todo lo que nos rodea ejerce influencia sobre nosotros: la gravedad de la tierra, los campos electromagnéticos, influencias direccionales, incluso las constelaciones que nos rodean. Los humanos hemos convivido por centurias con los ritmos naturales y el Feng Shui se basa en ello, los ciclos de los elementos de la naturaleza. Sin embargo las viviendas actuales han dejado de lado estos principios creando así inarmonía con desastrosas consecuencias para sus ocupantes. El Feng Shui no es solamente el arte de ubicar muebles, es mucho más que eso. El Feng Shui puede ser también aplicado para crear o mejorar oportunidades en la vida, mejorar la salud y en general, mejorar la calidad de vida. El Feng Shui nos permite comprender las energías de nuestro entorno y a la vez, conectarnos con nuestro natural ciclo beneficioso, permitiéndonos de esa manera, estar en armonía con nuestro medio ambiente y permitir que fluyan eventos benéficos para nosotros, aprovechar las oportunidades tan pronto aparecen.

Los estudios de Feng Shui se hacen tomando en consideración muchos aspectos del entorno y de los residentes. Se necesitan considerar 4 aspectos para un análisis de Feng Shui: tiempo, entorno, edificio y residente. Desde el momento en que una persona se muda a una propiedad, comienza una relación entre sus energías y las energías naturales de ese entorno.

Un buen Feng Shui, depende de dos factores importantes: un completo conocimiento y comprensión de las teorías clásicas así como habilidad en la aplicación de las formulas.

Según la rama del Feng Shui Clásico de las Formas, la apariencia y características del terreno, casa, edificio, etc., pueden tener influencia en su vida. Tiene relación con todas las formas en el terreno, sean estas naturales o hechas por el hombre como calles (dirección, localización y diseño), edificios (distancia, dirección, forma y diseño), accidentes geográficos circundantes (montañas, colinas, ríos, corrientes de agua) así como estructuras y contornos del terreno.

En tanto que la otra rama del Feng Shui Clásico, (Xuan Kong) enfoca los aspectos de tiempo y su influencia. Se fundamenta en el hecho de que la suerte de una propiedad cambia con el tiempo. Este dinámico enfoque del Feng shui explica que el medio ambiente de una persona transcurre en ciclos, las energías de “suerte” expiran a menos que sean renovadas. Este sistema sirve incluso para predecir eventos y sus consecuencias en la vida de los residentes a través de fórmulas matemáticas lógicamente deducibles dadas según el perfil de la persona por su fecha de nacimiento, la orientación geográfica de la casa y la fecha de construcción de la misma.

Algunos genuinos analistas de Feng Shui Clásico practican solamente la escuela de las formas, otros incluyen el tiempo en sus estudios, hay incluso quienes practican los dos sistemas conjuntamente. Un verdadero experto en Feng Shui Clásico puede relacionar ciertos eventos ocurridos, los que están sucediendo e inclusive los que podrían suceder, con el estudio de la distribución de la casa.

El Feng Shui es realmente una ciencia y un arte. No son necesarios ni rituales ni actitudes místicas, habilidades intuitivas o síquicas. El Feng Shui no está reñido con ninguna doctrina religiosa, no es mágico El Feng Shui no es brujería, tampoco es la solución a todos los problemas de la vida cotidiana. No garantiza que el dinero caerá del cielo, ni que la media naranja correrá a nuestros brazos. Los resultados que podemos esperar dependen también en buena medida a nuestra forma de vivir.

Qué NO ES Feng Shui

El Feng Shui no es la solución mágica para conseguir trabajo o dinero fácil, encontrar pareja o resolver conflictos en el matrimonio.

El Feng Shui tampoco sirve para ganar la lotería ni juegos de azar.

La práctica de Feng Shui no necesita rituales ni conocimientos síquicos especiales.

El Feng Shui es una TECNICA que analiza las energías de manera casi matemática, la relacion entre la energía del inmueble con la energia de sus habitantes.

El Feng Shui no requiere de elementos de decoración chinos.

El Feng Shui no requiere de rituales especiales, ni conjuros extraños. El conocer la energía para usarla a nuestro favor nos puede ayudar a evitar conflictos. Un buen asesor de Feng Shui es capaz de detectar estos conflictos antes de que se presenten, y puede dar las recomendaciones necesarias para evitarlos.

El Feng Shui suele confundirse con un estilo decorativo. Este mito está bastante extendido y lleva a las personas a adquirir fuentes, jardines o bonsais, biombos y todo tipo de accesorios orientales, pensando que con insertar esos elementos en su decoración se corrige el Feng Shui.

El Feng Shui no está reñido con ninguna religión o doctrina filosófica. Tampoco es cuestión de fe. Se crea o no se crea, cuando un ambiente se armoniza, se siente.

El creer que dividiendo un ambiente en 9 sectores en los cuales se ponen ciertos elementos para conseguir efectos milagrosos, es el mito más difundido y lastimosamente, el que más seguidores ha acarreado.

El Feng Shui se ocupa, precisamente, de nuestra relación con el espacio, de los factores sutiles que con frecuencia no alcanzamos a definir exactamente pero que “sentimos” que nos están afectando, positiva o negativamente.

Antes de comenzar

¿Has leído mucho sobre Feng Shui? ¿Pintaste la pared del fondo de tu casa de rojo para mejorar tu fama? ¿Pusiste los 2 patitos en tu «rincón del amor», en la esquina superior derecha de tu dormitorio? ¿Tienes la ranita de tres patas en el «rincón del dinero» en la esquina superior izquierda de tu oficina?

Si contestaste “sí” al menos a 2 de las anteriores preguntas, lamento decirte que te has dejado llevar por el Fast Feng Shui. Honestamente yo también apliqué dichas técnicas, sorprendentemente con buenos resultados. Sin embargo, noté que estos eran consecuencia de la fe de mis clientes.

Cuando inicié mi camino en el Feng Shui Clásico, mis primeras armonizaciones se basaban en la Escuela Bazhai, con efectos asombrosos, incluso en miembros de la familia renuentes a esoterismos y supersticiones. Entonces advertí que la fe no tiene nada que ver con las verdaderas técnicas de este arte. Ávida de información noté la ausencia de material confiable en librerías e Internet. De ahí nació la idea de escribir este blog y difundir el Feng Shui Clásico.