Qué NO ES Feng Shui

El Feng Shui no es la solución mágica para conseguir trabajo o dinero fácil, encontrar pareja o resolver conflictos en el matrimonio.

El Feng Shui tampoco sirve para ganar la lotería ni juegos de azar.

La práctica de Feng Shui no necesita rituales ni conocimientos síquicos especiales.

El Feng Shui es una TECNICA que analiza las energías de manera casi matemática, la relacion entre la energía del inmueble con la energia de sus habitantes.

El Feng Shui no requiere de elementos de decoración chinos.

El Feng Shui no requiere de rituales especiales, ni conjuros extraños. El conocer la energía para usarla a nuestro favor nos puede ayudar a evitar conflictos. Un buen asesor de Feng Shui es capaz de detectar estos conflictos antes de que se presenten, y puede dar las recomendaciones necesarias para evitarlos.

El Feng Shui suele confundirse con un estilo decorativo. Este mito está bastante extendido y lleva a las personas a adquirir fuentes, jardines o bonsais, biombos y todo tipo de accesorios orientales, pensando que con insertar esos elementos en su decoración se corrige el Feng Shui.

El Feng Shui no está reñido con ninguna religión o doctrina filosófica. Tampoco es cuestión de fe. Se crea o no se crea, cuando un ambiente se armoniza, se siente.

El creer que dividiendo un ambiente en 9 sectores en los cuales se ponen ciertos elementos para conseguir efectos milagrosos, es el mito más difundido y lastimosamente, el que más seguidores ha acarreado.

El Feng Shui se ocupa, precisamente, de nuestra relación con el espacio, de los factores sutiles que con frecuencia no alcanzamos a definir exactamente pero que “sentimos” que nos están afectando, positiva o negativamente.