Entendiendo el Feng Shui

En cada ambiente en que se desenvuelva el hombre existe un estilo que lo rodea. Si bien es cierto, para todo espacio no se ha contratado un decorador, en todo lugar existe “el sello personal” que le imprime quien que habita dicho sitio. Este puede ser de buen gusto, o simplemente funcional, o puede ser un caos de desorden.

La armonía es algo que todos podemos conseguir por medio de la correcta ubicación de los elementos que conforman el lugar. El Feng Shui trata sobre alcanzar la plenitud de vida a través de beneficiarse con las energías de nuestro entorno.

Sin embargo, la falta de una línea clara y definida sobre esta ciencia y sus alcances ha dado lugar a que mucha gente se encuentre confundida, por lo “complejo” de sus principios y las numerosas Escuelas que lo practican. Esto es el resultado de la forma de ver la ciencia por parte de una cultura ajena: lo que no entiende lo considera como magia. Por este motivo las prácticas y técnicas del Feng Shui están perdidas entre la superstición y tradiciones chinas.

Últimamente, una versión de Feng Shui simplificada apareció en Occidente. Esto podría ser el resultado directo de una falta de conocimientos de Feng Shui Clásico, además de falta de difusión al alcance de los seguidores del Feng Shui en Occidente. “Feng Shui” es un término que lamentablemente ha sido casi reducido a una “moda”. Para ello, casas editoriales lanzan publicaciones con cantidad de libros que son refritos simplificados de una versión anterior, conociendo esta tendencia como “Fast Feng Shui”,Se basa en la idea de que por la entrada de la casa ingresan energías y tras sobreponer al plano de la casa las “8 aspiraciones de la vida” se consigue lo que se desea. Estas aspiraciones son amor, finanzas, fama, hijos, familia, conocimiento, benefactores, profesión. De esta forma se obtienen áreas que se armonizan para obtener cambios en la vida. El Fast Feng Shui tiene la grave falencia de que, para obtener resultados, se necesita fe, lo cual no es así con el Feng Shui Tradicional o Clásico, pues al contrario del Fast Feng Shui, trata de las energías en nuestro entorno y es particular para cada individuo, y funciona tenga fe o no la persona.

El Feng Shui Clásico es una ciencia metafísica que puede explicarse casi completamente a través de la lógica y sólidos principios. El Feng Shui es conocimiento y su práctica una técnica, que puede ser aprendida por cualquier persona. Las raíces de esta ciencia se adentran en el I Ching (Libro de los Cambios) que es el equivalente a la Biblia para la cultura China.

Todo lo que nos rodea ejerce influencia sobre nosotros: la gravedad de la tierra, los campos electromagnéticos, influencias direccionales, incluso las constelaciones que nos rodean,. Los humanos hemos convivido por centurias con los ritmos naturales y el Feng Shui se basa en ello, los ciclos de los elementos de la naturaleza. Sin embargo las viviendas actuales han dejado de lado estos principios creando así inarmonía con desastrosas consecuencias para sus ocupantes. El Feng Shui no es solamente el arte de ubicar muebles, es mucho más que eso. El Feng Shui puede ser también aplicado para crear o mejorar oportunidades en la vida, mejorar la salud y en general, mejorar la calidad de vida. El Feng Shui nos permite comprender las energías de nuestro entorno y a la vez, conectarnos con nuestro natural ciclo beneficioso, permitiéndonos de esa manera, estar en armonía con nuestro medio ambiente y permitir que fluyan eventos benéficos para nosotros, aprovechar las oportunidades tan pronto aparecen.

Los estudios de Feng Shui se hacen tomando en consideración muchos aspectos del entorno y de los residentes. Se necesitan considerar 4 aspectos para un análisis de Feng Shui: tiempo, entorno, edificio y residente. Desde el momento en que una persona se muda a una propiedad, comienza una relación entre sus energías y las energías naturales de ese entorno.

Un buen Feng Shui, depende de dos factores importantes: un completo conocimiento y comprensión de las teorías clásicas así como habilidad en la aplicación de las formulas.

Según la rama del Feng Shui Clásico de las Formas, la apariencia y características del terreno, casa, edificio, etc., pueden tener influencia en su vida. Tiene relación con todas las formas en el terreno, sean estas naturales o hechas por el hombre como calles (dirección, localización y diseño), edificios (distancia, dirección, forma y diseño), accidentes geográficos circundantes (montañas, colinas, ríos, corrientes de agua) así como estructuras y contornos del terreno.

En tanto que la otra rama del Feng Shui Clásico, (Xuan Kong) enfoca los aspectos de tiempo y su influencia. Se fundamenta en el hecho de que la suerte de una propiedad cambia con el tiempo. Este dinámico enfoque del Feng shui explica que el medio ambiente de una persona transcurre en ciclos, las energías de “suerte” expiran a menos que sean renovadas. Este sistema sirve incluso para predecir eventos y sus consecuencias en la vida de los residentes a través de fórmulas matemáticas lógicamente deducibles dadas según el perfil de la persona por su fecha de nacimiento, la orientación geográfica de la casa y la fecha de construcción de la misma.

Algunos genuinos analistas de Feng Shui Clásico practican solamente la escuela de las formas, otros incluyen el tiempo en sus estudios, hay incluso quienes practican los dos sistemas conjuntamente. Un verdadero experto en Feng Shui Clásico puede relacionar ciertos eventos ocurridos, los que están sucediendo e inclusive los que podrían suceder, con el estudio de la distribución de la casa.

El Feng Shui es realmente una ciencia y un arte. No son necesarios ni rituales ni actitudes místicas, habilidades intuitivas o síquicas. El Feng Shui no está reñido con ninguna doctrina religiosa, no es mágico El Feng Shui no es brujería, tampoco es la solución a todos los problemas de la vida cotidiana. No garantiza que el dinero caerá del cielo, ni que la media naranja correrá a nuestros brazos. Los resultados que podemos esperar dependen también en buena medida a nuestra forma de vivir.